Economía, Europa, España  

En la publicación estadounidense 'The Octavian Report'

 

El futuro de Europa

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1 de diciembre de 2014 Lea aquí la entrevista completa

José María Aznar fue presidente de España durante ocho años y es uno de los líderes y estadistas más dinámicos de su generación. Conocido por su agudo intelecto, pensamiento claro y valientes principios morales, el Presidente Aznar ha permanecido activo en el escenario mundial en todo lo relacionado con Europa, Israel, la seguridad global y la región atlántica. En una amplia y exclusiva conversación con The Octavian Report, el Presidente Aznar ha ofrecido su opinión a nuestros lectores acerca de España, el euro, el crecimiento del nacionalismo y Oriente Medio.

EL EURO Y LA UNIÓN EUROPEA

¿Cree Ud. que Europa ya ha superado la crisis o existen aún problemas que se deben tratar?

En mi opinión, la clave es que, en este momento, no hay duda acerca del futuro del euro. El futuro del euro está claro. La construcción de la unión bancaria es una garantía para todo el mundo y esto genera una mayor tranquilidad en los mercados y países. Esto son buenas noticias.

Otra cosa es la capacidad de crecimiento de Europa y que creo que en este momento es muy limitada. La economía está en proceso de recuperar algún grado de crecimiento pero a muy bajo nivel, y puede que no sea suficiente para generar una reacción seria en todas las economías. Existen diferencias entre los países: en aquellos países que tengan la posibilidad de hacer reformas importantes para ganar competitividad y flexibilidad, la situación será mejor que en otros países.

¿Cree que el euro puede sobrevivir a largo plazo sin que se produzca una integración real en este momento?

Creo que esto es indispensable. Porque si se decide crear una moneda única, hay que acabar la tarea. Si se decide construir una casa, es absurdo no construir el tejado. Es necesario acabar la eurozona. Y acabar la eurozona significa, en primer lugar, crear una unión bancaria. El mecanismo de resolución recientemente aprobado es un paso más en esta dirección, pero se necesitan más pasos. Necesitamos que la eurozona funcione como un área monetaria integrada y como un único sistema financiero. Hoy hay diecisiete sistemas financieros. Que el valor del euro sea el mismo en Italia que en Alemania, que en Francia y que en España es indispensable, lo mismo que crear una mayor integración política entre los miembros de la eurozona.

La otra cuestión política es que es muy importante establecer puentes entre los miembros de la eurozona y aquellos miembros de la Unión Europea que están fuera de la eurozona.

¿Contempla un escenario donde finalmente la política exterior y el gobierno político se integren en una Europa federal?

Bueno, no exactamente una Europa federal. Creo que necesitamos una eurozona más integrada y más flexibilidad en la Unión Europea, quizá con más competencias para los parlamentos nacionales y los gobiernos nacionales en algunos sectores que permitan que países como el Reino Unido vivan más tranquilamente en la Unión europea. Si establecemos este equilibrio, creo que el futuro de Europa será más seguro y más próspero.

Las tensiones entre el centro y la periferia de la eurozona –sobre todo con Alemania– se han rebajado en cierta medida. Pero algunos estados querrían ver una intervención monetaria más agresiva. ¿Cree que estas fricciones se desencadenarán nuevamente?

El problema entre el centro y la periferia siempre estará en la Unión Europea. Pero yo soy de la idea de que si eres miembro del club, debes respetar las reglas del club. El problema con algunos países es que no respetan las reglas del club.

En mi opinión, las dos reglas clave del euro son, por un lado, la disciplina, y por el otro, la flexibilidad. Si pierdes la disciplina, tienes un problema. Si pierdes ambas cosas, tienes un desastre.

Desde mi punto de vista, la segunda cuestión importante es tomar la decisión de poner nuestra casa en orden, limpiar nuestra casa. Limpiar la casa significa recuperar la disciplina, la competitividad, hacer reformas, reformas fiscales, gestionar el presupuesto de una forma muy seria, etc. pero en paralelo, debemos construir la eurozona. No hacerlo es absurdo. Hay que construir la eurozona.

En términos de poder político, hay una diferencia muy importante entre la Europa de hoy y la de hace quince o diez años. El poder de Alemania no ha hecho más que crecer. La situación de la Unión Europea es débil, y la crisis ha afectado la capacidad de los otros países para establecer un equilibrio de poderes en Europa. La posición de los alemanes es cada vez más importante en Europa. Esta es la realidad. Puede gustarte más o menos, pero esta es la realidad en Europa en este momento.

 

EL CRECIMIENTO DEL NACIONALISMO

Hay algunos movimientos y referéndums secesionistas de perfil alto en Europa, entre ellos el que se ha producido recientemente en Escocia y los esfuerzos en su país en el caso catalán y vasco. ¿Cuál es la posibilidad real de que se produzca una ruptura de no sólo la UE sino de países individuales?

La amenaza es real. Creo que es la amenaza más importante en este momento en Europa. Tradicionalmente, en nuestra historia, el nacionalismo ha supuesto una catástrofe. Significa una catástrofe. La explosión del nacionalismo en los diferentes países es muy seria. Y supone una amenaza para estos países y una amenaza para Europa. Es un foco de conflictos potenciales para el futuro.

Creo que es imposible organizar la Unión Europea y la convivencia de Europa sin respetar las leyendas históricas de Europa, porque nuestra historia, la historia de Europa, es la historia de nuestras naciones. Es la historia de España, de Francia, de los alemanes, de los italianos, de los bretones o de los polacos. Y tratar de eliminar esto es absurdo. Tratar de reforzar lo razonable de las fronteras nacionales dentro de la Unión Europea, respetar las normas fundacionales de la UE –es decir, una convivencia razonable entre los Estados Nación– es el camino correcto y continúa siendo una buena idea.

Para la gente que creó la Unión Europea o para mi generación, la Unión Europea desde su principio significó paz y prosperidad. ¿Por qué? Porque la historia de Europa es una historia con más conflictos que paz. Los Europeos deseaban fervientemente tener un periodo de prosperidad tras dos guerras mundiales y más.

Pero las generaciones más jóvenes no entienden esto porque siempre han vivido en paz, y también han vivido más o menos con prosperidad. Para ellos es más difícil entender el sentido histórico de la Unión Europea. Debemos explicar esto a las generaciones más jóvenes, no sólo los objetivos originales de la Unión Europea, sino también que es indispensable garantizar que no haya una nueva explosión de desintegración en Europa. Si no, tendremos un montón de problemas muy serios.

Trabajar con 28 países sentados alrededor de una mesa y gestionar la toma de decisiones es complicado. Pero imagínese cien regiones. Es completamente imposible. Es solo una oportunidad para el conflicto. A mí esto me preocupa mucho. Debemos reestablecer la convivencia de los estados nacionales y nuestro compromiso con la Unión Europea.

¿Ve usted algún riesgo a corto plazo de que haya un cambio político repentino en Europa?

Espero que no. Lo más importante en este momento es la decisión del Reino Unido [sobre si quedarse o no en la Unión Europea]. Personalmente creo que para Europa es mejor tener al Reino Unido dentro de la Unión Europea y para el Reino Unido también es lo mejor.

Siempre he pensado que todas las crisis económicas son crisis políticas y al final, se deben resolver las cuestiones políticas. Necesitamos prestar atención porque, por un lado, tenemos el nacionalismo y por otro, tenemos el radicalismo. La fortaleza de la idea de Europa, en mi opinión, es demasiado débil en términos políticos.

 

LA CUENCA ATLÁNTICA

También ha sido un gran partidario de integrarse más con Estados Unidos y con la cuenca atlántica en general.

Soy totalmente partidario de esta idea porque no puedo explicar mi país sin el Atlántico. No puedo explicar Europa sin el Atlántico. No puedo explicar la existencia de la Unión Europea sin el Atlántico. Existe una relación esencial entre Europa y EE.UU., Norteamérica e incluso Canadá, no solo en términos políticos sino en lo relativo a la seguridad y la economía. Si nos fijamos en el nivel de inversiones y comercio entre Europa y EE.UU. quedaremos muy impresionados. Juntos sumamos el 50% del PIB mundial.

Y ahora tenemos por delante una decisión muy seria, la ATCI [Asociación Transatlántica de Comercio e Inversión] entre Europa y EE.UU. Estratégicamente, es totalmente indispensable. La situación actual cuando nos fijamos en la energía, en la situación de Rusia, la volatilidad de Oriente Medio o la ambición de China y otras potencias emergentes, en mi opinión está situando esta idea en primera línea.

También debemos tratar de ampliar la política atlántica. Debemos preguntarnos ¿es suficiente basar nuestra política en las relaciones con el Atlántico norte? También deberíamos fijarnos en el Atlántico sur, en algunos países de América Latina y África, fijarnos en el Atlántico como una cuenca y tratar de ampliar esta combinación de valores e intereses políticos, económicos y culturales que compartimos.

¿Piensa, por lo tanto, que Estados Unidos debería centrarse más en el Atlántico que en el Pacífico?

No, pero pienso que el futuro de Estados Unidos se seguirá decidiendo en el Atlántico.

Obviamente, si nos fijamos en el Pacífico en términos económicos y políticos, la presencia de China y la India, de 3.000 millones de personas, la situación cambia. Pero algunas personas piensan que el futuro solo existe en el Pacífico. Esto no es cierto porque la cuenca Atlántica es la zona con más reservas de crudo, gas, materias primas, alimentos y agua dulce e inversiones y comercio de bienes y servicios y valores culturales, y esta es la fortaleza de esta área. Para nuestra forma de vida, nuestro sistema de valores, esta idea que gira alrededor del Atlántico sigue siendo vital, en mi opinión.

¿Qué posibilidad cree que hay de que realmente se apruebe el acuerdo de libre comercio?

Bueno, como siempre, dependerá de la política. Las elecciones de noviembre en EE.UU. presentan algunas dificultades. Pero esta idea es tan importante en términos estratégicos que es hora de que los hombres y mujeres de estado se tomen esta situación muy en serio, que miren hacia el futuro.

 

UCRANIA Y LA SEGURIDAD EUROPEA

¿Cuál es el futuro del papel europeo en la OTAN?

En términos de seguridad debemos transformar la idea de la OTAN para que sea más flexible. Creo que es indispensable que los europeos contribuyan más a la defensa porque la situación es verdaderamente muy triste.

¿Cree que se debe a una cuestión financiera o es que EE.UU. ha retrocedido y Europa le sigue?

Ambas cosas. Es más fácil gastar dinero en temas sociales que en defensa, pero la gente debe recordar también que la defensa es vital para mantener el bienestar social. Y tras la Segunda Guerra Mundial, la tradición en Europa ha sido complementar a los EE.UU.

El problema es que un día, abres la puerta y ya no hay EE.UU. ¿qué ha pasado? ¿Cómo ha pasado? Esto existe y es una amenaza para la seguridad de Europa. Cuando veo la situación en Ucrania y Crimea, personalmente creo que es necesario reforzar –no escalar la crisis sino reforzar– la capacidad defensiva de algunos países en el centro de Europa del Este.

¿Cree que la crisis en Crimea se prolongará y se extenderá?

La crisis continuará porque la situación en Ucrania es insostenible en el futuro, y la presión de Rusia continuará. Las políticas rusas dicen "no acepto que pongas tus manos en una zona que considero que está bajo mi influencia". De acuerdo. Pero si todo el mundo defendiera esta misma política, tendríamos un problema. Es esencial respetar las reglas.

Otro problema es que los Aliados occidentales dijeron, "no me gustan los problemas. No nos gustan los problemas". Pero obviamente los rusos toman nota de esto, los coreanos toman nota, los iraníes toman nota, los venezolanos toman nota, los cubanos toman nota, y esto es una situación muy negativa. En la política, los problemas serios prevalecerán si no se establecen políticas muy articuladas para evitar tener más problemas con la gente que no respeta las reglas.

¿Piensa que en el exterior la percepción es que EE.UU. está en retroceso y desentendiéndose del mundo?

Pienso que para muchos países esto es muy desconcertante. Por ejemplo, Europa no tiene mucho interés en esta Administración para desesperación de los europeos, porque los europeos en general al principio eran extremadamente favorables a la Administración actual. Pero la ausencia de esta Administración en Oriente Medio es un problema. Esto tiene que ver con una falta de confianza.

Una cosa es redefinir políticas y otra es la ausencia de liderazgo. El único país que en este momento tiene capacidad para establecer algo de orden en el mundo sigue siendo EE.UU. con sus aliados. Si no, nos encontraremos con cada vez más problemas en el futuro.


ESPAÑA

¿Piensa que España ha superado lo peor y que la recuperación es sostenible o sigue pensando que aún hay reformas significativas que necesitan hacerse?

Estamos en camino de recuperar competitividad, de recuperar algo del terreno que perdimos durante la crisis, pero necesitamos más tiempo. Espero que el gobierno tome más decisiones que favorezcan la estimulación del crecimiento y la creación de empleo, que haga reformas y que aproveche la oportunidad de cambiar muchas cosas en la economía española para que mejoren las oportunidades de la gente.

La política significa, en términos económicos, crear oportunidades para la gente. En concreto, crear empleo. Pero para crear oportunidades y promover reformas esenciales para la sociedad, necesitamos tranquilidad política. En este momento tenemos mayoría. Tenemos problemas con el secesionismo en España, pero la mayor parte del país está en contra de esta posibilidad de secesión. Debemos continuar reforzando la unidad de nuestra nación, reconocer la pluralidad en la nación pero respetar las reglas esenciales de nuestro sistema constitucional.

En este sentido, mi experiencia en el gobierno fue una buena experiencia. Creamos casi seis millones de puestos de trabajo, nuevos empleos, en ocho años. La transformación del país fue impresionante. Imagine que casi el 50% de los trabajos que hoy existen se crearon durante esos ocho años. La transformación de mi país fue enorme. La mentalidad de la gente cambió totalmente y había un sentimiento de optimismo en el país, podíamos decir como pueblo "somos capaces de hacer muchas cosas. Ahora tenemos un puesto en la mesa donde se deciden las cosas importantes del mundo". Es una mentalidad diferente y es lo que debemos recuperar.

¿Piensa que en España ahora hay más sensación de optimismo o aún hay preocupación?

Quizá en términos económicos somos más optimistas. Políticamente, las preocupaciones son más serias.

¿Piensa que las reformas duras tendrán lugar políticamente?

Esto es responsabilidad del gobierno nacional pero también es responsabilidad del BCE. La intervención del Banco Central Europeo y del Sr. Draghi ha sido extremadamente correcta y decisiva. Y la idea de que el Banco Central Europeo pueda intervenir para estimular el crecimiento o evitar la deflación es extremadamente importante. Si podemos transformar estas palabras en acciones, creo que la situación mejorará más rápidamente.

Cuando dejó el cargo, la deuda Española se encontraba entre las más bajas de Europa. Ahora se acerca al 100% del PIB. ¿Piensa que continuará siendo un lastre?

El endeudamiento –público y privado– continúa siendo importante en España, pero la capacidad para atraer nuevas inversiones en el país es muy fuerte en este momento. Sin embargo, debemos continuar restableciendo la disciplina en la vida pública y disminuir el nivel de endeudamiento del sector privado. Y necesitamos tiempo. Necesitamos combinar esto con las acciones del Banco Central Europeo. Esta cuestión es importante porque si se combina la deflación con el endeudamiento, se convierte en una preocupación muy seria.

¿Cuál cree que es el mayor riesgo para que España avance?

Creo que el riesgo es político. Creo que el mayor riesgo es que no establezcamos una política nacional fuerte que continúe la historia de éxito de los 32 años de España hasta 2004. Eso transformó las posibilidades de la gente española. Creo que el riesgo es político. No es económico. Es político porque combina a los secesionistas por un lado y a los desempleados por otro, especialmente los jóvenes. Esta es una de las razones por las que debemos actuar muy rápidamente.

¿Ve riesgo de agitación social?

No, pero se da una combinación de diferentes problemas: desempleo, problemas de inmigración, decisiones que limitan la cobertura de los Estados del bienestar. Nuevamente, esto puede ser usado por los extremistas y esto es la peor situación.

¿Cree que los bancos ya están decentemente bien?

Creo que los bancos están mucho mejor, pero debemos recuperar la normalización del crédito para las empresas, las familias y las personas en general. Esta es la actividad normal de los bancos. Esto será una consecuencia de una mayor estabilidad en la economía, la decisión del BCE y la evolución de la eurozona.

Decididamente ve usted una mayor inversión extranjera.

La capacidad del país para demostrar confianza en el futuro y que hay muchas oportunidades para la inversión extranjera es admirable.


ORIENTE MEDIO

Cambiando de tema, ¿cree que Irán al final tendrá un arma nuclear?

Personalmente creo que sí. Pero aquí se plantean dos cuestiones. Una es la capacidad. Esto es importante. Y la otra es la intención. Creo que la intención del régimen iraní es convertirse en una potencia nuclear. Creo que lo importante no es la fecha exacta. Creo que lo importante es la intención y por ello nuestras negociaciones con Irán son complicadas y muy serias. Se debe hacer constar que el régimen iraní ha demostrado que su voluntad para respetar acuerdos es muy limitada.

Las sanciones económicas contra Irán funcionaban muy bien y si Irán está reaccionando es consecuencia de estas sanciones económicas y de su impacto en el régimen iraní.

¿Cree que no se podrá solucionar si no hay un cambio de régimen en Irán?

Creo que un cambio de régimen en Irán era la solución correcta, pero en este momento la política va por otro camino.

¿Piensa que habrá una reacción militar en algún momento?

Bueno, eso está fuera de la realidad en este momento.

¿Puede hablarnos un poco de su iniciativa Friends of Israel y del trabajo que allí realiza?

Creamos esta organización, la iniciativa Friends of Israel, hace cuatro años. Me siento muy orgulloso de ser el presidente de esta iniciativa. La mayoría de los miembros de esta iniciativa no son judíos, empezando por mí. Pero expresa la idea de que el futuro de Israel es nuestro futuro. Que Israel es un país occidental, que es una democracia. Israel tiene derecho a existir, a vivir en paz.

E intentamos evitar todas las tentaciones de las políticas que intentan deslegitimar a Israel y eliminar la existencia de Israel, o aislar a Israel. Yo defenderé para Israel lo mismo que defiendo para nuestras democracias, el derecho a vivir en paz, a construir democracias prósperas, y no dejarlas a merced de las amenazas, los misiles y los problemas diarios de amenazas de la gente que continuamente dice "Queremos eliminar y borrar a Israel del mapa". Este es el objetivo de la Iniciativa en sus actividades públicas y privadas.

Acabamos de celebrar nuestra junta anual en Israel. Es extremadamente importante porque tenemos una visión global de los diferentes problemas en Oriente Medio, Irán, sobre las negociaciones con los palestinos y sobre las nuevas situaciones, los cambios tectónicos en Oriente Medio.

¿Cree que se podrá lograr un acuerdo de paz algún día?

Podemos existir con acuerdos parciales o acuerdos provisionales. Pero personalmente pienso que no hay posibilidad de lograr un acuerdo de paz sin el reconocimiento del derecho a existir para Israel. Si Israel decide reconocer el Estado palestino pero los palestinos no reconocen la existencia de Israel, es imposible llegar a un acuerdo de paz, totalmente imposible. No me imagino firmando un acuerdo de paz con gente que no reconoce mi derecho a existir. Es absurdo.

Un acuerdo provisional sí sería posible. Israel claramente tiene la voluntad de reconocer el Estado palestino, de reconocer muchas cosas a favor de los palestinos, por ejemplo, continuar promoviendo la prosperidad en Cisjordania. Más problemática es la cuestión de Gaza. Esto es la expresión de la división en el lado palestino.
Yo deseo lo mejor para la gente palestina, pero el reconocimiento del derecho a existir para el Estado de Israel es totalmente básico. Sin ello, esto será muy muy difícil.

¿Han tenido éxito en Europa convenciendo de esto a la gente?

Intentar explicar esto es muy importante. La relación entre la Unión Europea e Israel es muy cercana. La relación entre la OTAN e Israel es muy cercana. Pero por otra parte, la capacidad o voluntad de algunas personas de defender públicamente estas posiciones es muy débil. Pero al final lo importante son los hechos. Y pienso que esta cuestión es una cuestión esencial: el derecho a existir y a vivir en paz, y vivir en convivencia pacífica con los países vecinos y construir juntos sistemas democráticos y prosperidad.

Yo dedico tiempo a este proyecto porque pienso que una parte muy importante de nuestro futuro está en Israel. Y tengo una obligación moral y política de defender una democracia que cada día debe demostrar su capacidad para vivir bajo la amenaza. Y según mi punto de vista, como político democrático, esto es una obligación moral y una dedicación política.

Bueno, usted no solo ha dicho esto desde que dejó de ser presidente, sino también durante sus legislaturas, lo que demuestra una visión estadista muy poco común. Con algo de suerte tendremos más líderes como usted. Muchas gracias.

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