Análisis FAES | Para firmas, las del Tinell

compartir Google + imprimir
13 de diciembre de 2016

Algún sabio advirtió de los riesgos que tienen hasta las buenas ideas cuando se llevan a sus últimas consecuencias. La cautela adquiere vigencia ante unas declaraciones realizadas por la vicepresidenta del Gobierno el pasado lunes en la COPE. Preguntada si consideraba un error que el Partido Popular hubiera recogido firmas para apoyar el recurso de inconstitucionalidad contra el Estatuto que impulsaban en aquellos días José Luis Rodríguez Zapatero y Pasqual Maragall, la vicepresidenta contestó con un conciliador reparto de responsabilidades, indicando que el error de PP y PSOE fue no ponerse de acuerdo previamente sobre el nuevo Estatuto.

En este caso la buena idea  -apurar las posibilidades de diálogo en Cataluña- no debería llevarse al extremo de prescindir de una historia reciente en detrimento de las posiciones que el Partido Popular adoptó en su compromiso con la Constitución y de la movilización de sus militantes. Ese compromiso incluyó en su día la acción ante el Tribunal Constitucional  frente a un Estatuto cuyos promotores sabían que ofrecía motivos claros de inconstitucionalidad.

En ese cuidado reparto de responsabilidades con los socialistas, PP también debería haberse esforzado más. De nuevo el PP y sus carencias. Y de nuevo, esa tendencia en el Partido Popular a asumir el relato que hacen de él sus adversarios. El PSOE de Zapatero consiguió que muchos en el PP se creyeran que eran ellos y no el extremismo ideológico de aquel “nuevo PSOE” los que “crispaban”. De ahí, a la derrota de 2008 que generó un sentida autocrítica, silenciosa pero intensa, por la oposición que el PP había mostrado frente a la negociación política del gobierno socialista con ETA bajo esa distracción que se llamó “proceso de paz”. Resultó que el PP no sólo crispaba sino que, además, era enemigo de la paz. Lluvia fina o torrentera, la descalificación volvía a permear.

Ya en el poder, el Gobierno del PP asumió su etiqueta de desalmado recortador, con gesto de resignación, entre apelaciones a la ética de la responsabilidad y a los dictados de Bruselas. El Gobierno que había elevado los impuestos como nunca antes en España, haciéndolos recaer especialmente sobre su base electoral, pasaba por reaccionario a ojos de los progresistas cuyo gran referente, Rodríguez Zapatero, había llegado a afirmar que bajar los impuestos era de izquierdas. Aún hoy hay quien se sorprende de la simple cuenta que pone de manifiesto con toda evidencia que han sido los impuestos y no el recorte de gasto lo que se ha llevado el grueso del ajuste fiscal de los últimos años.

Hay más. Cuando los datos debidamente corregidos dan cuenta de que la desigualdad –no confundir con la pobreza- apenas ha aumentado durante la crisis, algunos portavoces gubernamentales o confunden conceptos o  parecen aspirar a congraciarse con los prescriptores de la izquierda hablando de un aumento de la desigualdad “escandaloso” que no se ha producido.

Quedaba Cataluña y la exigencia de que el Partido Popular expiara lo que la izquierda y el nacionalismo -que maridan tan bien-, por increíble que parezca, han conseguido convertir en el acontecimiento crítico, en el punto de inflexión histórico que abrió las compuertas del independentismo: pedir firmas en la calle para apoyar un recurso de inconstitucionalidad. De ahí la culpa asumida y la autocrítica: en vez de pedir firmas en la calle, el PP debería haberse esforzado más –al parecer no lo hizo con suficiente dedicación- para llegar a un acuerdo con el PSOE sobre el nuevo Estatuto.

Ocurría, sin embargo, que el maridaje de izquierda y nacionalistas en Cataluña se había plasmado en un pacto firmado con pompa y solemnidad en el salón del Tinell de la Generalidad. Un pacto que se basaba precisamente en excluir al PP de todo acuerdo. Será fácil recordar cuántas enmiendas presentó el  Partido Popular, pero más fácil aún cuántas fueron aceptadas en el curso de la tramitación del proyecto: ninguna. Así que el acuerdo con los socialistas no parece que fuera cuestión de esfuerzo. Fue una posibilidad vetada por quienes hicieron un Estatuto con plena conciencia de su inconstitucionalidad y con el objetivo de asentar, en Madrid y en Barcelona, un proyecto de poder que prolongaría la mayoría de Zapatero y el tripartito catalán sobre la base de la exclusión del Partido Popular.

Por un elemental sentido histórico y de fidelidad a los hechos, que no están reñidos con la voluntad conciliadora, si se habla de las firmas que se recogieron en aquellos días, hay que recordar que para firmas, las que se estamparon en el ‘pacto del Tinell’

CONFIGURACIÓN COOKIES

La siguiente tabla muestra las cookies de la web https://jmaznar.es/ y la finalidad para la que se utiliza cada una.

Elija si desea que este sitio web pueda utilizar cookies o tecnologías relacionadas, marcando las casillas habilitadas para cada una de las categorías. Asimismo, puede rechazar todas las cookies al final del cuadro pulsando “Rechazar todas las cookies” y únicamente se instalarán Cookies Técnicas necesarias para el funcionamiento de la Web.

Cookies técnicas

Permiten al usuario la navegación a través de una página web, plataforma o aplicación y la utilización de las diferentes opciones o servicios que en ella existan.

Más info. +
Cookies Duración Finaliadd Titular
politicacookies 24h Verificar que se ha acepado la política de cookies jmaznar.es
YII_CSRF_TOKEN 24h validación predeterminada de Yii CSRF. jmaznar.es
PHPSESSID Durante la sesión Esta cookie es usado por el lenguaje de encriptado PHP para permitir que las variables de SESIÓN sean guardadas en el servidor web. Esta cookies es esencial para el funcionamiento de la web. jmaznar.es

Cookies de personalización

Permiten al usuario acceder al servicio con algunas características de carácter general predefinidas en función de una serie de criterios en el terminal del usuario como, por ejemplo, el idioma, el tipo de navegador a través del cual accede al servicio, la configuración regional desde donde accede al servicio, etc.

Más info. +
Cookies Duración Finaliadd Titular
NID 6 meses La cookie NID contiene un ID único que Google utiliza para recordar tus preferencias y otra información, como tu idioma preferido (por ejemplo, el español), el número de resultados de búsqueda que quieres que se muestren por página (por ejemplo, 10 o 20) y si quieres que el filtro SafeSearch de Google esté activado o desactivado .google.com

Cookies de análisis

Permiten al responsable de las mismas el seguimiento y análisis del comportamiento de los usuarios de los sitios web a los que están vinculadas. La información recogida mediante este tipo de cookies se utiliza en la medición de la actividad de los sitios web, aplicación o plataforma y para la elaboración de perfiles de navegación de los usuarios de dichos sitios, aplicaciones y plataformas, con el fin de introducir mejoras en función del análisis de los datos de uso que hacen los usuarios del servicio.

Más info. +
Cookies Duración Finaliadd Titular
__utmt 10 minutos Se usa para limitar el porcentaje de solicitudes. Google
__utmb 30 minutos a partir de la configuración o actualización Se usa para determinar nuevas sesiones o visitas. La cookie se crea cuando se ejecuta la biblioteca de JavaScript y no hay ninguna cookie __utmb. La cookie se actualiza cada vez que se envían datos a Google Analytics. Google
__utmz 6 meses a partir de la configuración o actualización Almacena la fuente de tráfico o la campaña que explica cómo ha llegado el usuario al sitio web. La cookie se crea cuando se ejecuta la biblioteca de JavaScript y se actualiza cada vez que se envían datos a Google Analytics. Google
__utmc Fin de la sesión del navegador No se usa en ga.js. Se configura para interactuar con urchin.js. Anteriormente, esta cookie actuaba junto con la cookie __utmb para determinar si el usuario estaba en una nueva sesión o visita. Google
__utma 2 años a partir de la configuración o actualización Se usa para distinguir usuarios y sesiones. La cookie se crea cuando se ejecuta la biblioteca de JavaScript y no hay ninguna cookie __utma. La cookie se actualiza cada vez que se envían datos a Google Analytics. Google

(1) Permiten hacer un seguimiento del sitio web mediante la herramienta Google Analytics, que es un servicio proporcionado por Google para obtener información de los accesos de los usuarios a los sitios web. Google, Inc., una compañía de Delaware cuya oficina principal está en 1600 Amphitheatre Parkway, Mountain View (California), CA 94043, Estados Unidos. Algunos de los datos almacenados para posteriores análisis son: el número de veces que el usuario ha visitado el sitio web, fechas de la primera y la última visita del usuario, duración de las visitas, página desde la que el usuario ha accedido al sitio web, el motor de búsqueda que el usuario ha usado para llegar al sitio web o vínculo que ha seleccionado, lugar del mundo desde el que accede el usuario, etc. La configuración de estas cookies está predeterminada por el servicio que ofrece Google, motivo por el cual le sugerimos que consulte la página de privacidad de Google http://www.google.com/intl/es/policies/privacy/#application y https://developers.google.com/analytics/devguides/collection/analyticsjs/cookie-usage para obtener más información sobre las cookies que usa y cómo deshabilitarlas (entendiéndose que no somos responsables del contenido o la veracidad de los sitios web de terceros).

Para más información puede consultar nuestra Política de Cookies aquí .

JOSÉ MARÍA AZNAR utiliza cookies propias y de terceros para permitir la adecuada navegación con todas las garantías de seguridad para el usuario. Tambien analizamos los hábitos de navegación para mejorar la experiencia de los usuarios en nuestra web. Puede revocar su consentimiento en cualquier momento. Para mas información, consulte nuestra Política de cookies

Aceptar | Configurar