Terrorismo, Terrorismo Islamista, Víctimas del Terrorismo
 

En Guayaquil (Eduador), durante la conferencia organizada por la Fundación Ecuador Libre

 

“La lucha contra el terrorismo ha marcado mi biografía, la política y la personal”

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28 de mayo de 2018

_“La lucha contra el terrorismo tiene que ser, ante todo, un compromiso ético. Sin él se pierde la perspectiva de los que significa esa lucha”

_“El Estado puede ser generoso con los que abandonan las armas, pero no a costa de los derechos de las víctimas ni a costa de pervertir la ley”

_ “El terrorismo yihadista exige de la cooperación internacional más estrecha y del fortalecimiento de los valores que hacen nuestras  sociedades libres”

El expresidente del Gobierno y presidente de la Fundación FAES, José María Aznar, ha asegurado hoy en Guayaquil (Ecuador) que “el terrorismo y la lucha contra el terrorismo han marcado mi biografía, la política y la personal”. “El objetivo de mi mandato fue acabar con la idea resignada del ‘empate infinito’ entre ETA y el Estado. Mi objetivo fue romper ese empate a favor de la libertad de todos los españoles y de la democracia en mi país”, ha añadido.

Aznar ha pronunciado la conferencia ‘Cómo hacer frente a la amenaza terrorista’ en un acto organizado por la Fundación Ecuador Libre, presidida por el excandidato a la Presidencia de Ecuador, Guillermo Lasso. Durante su intervención ha recalcado que “la lucha contra el terrorismo tiene que ser, ante todo, un compromiso ético, una tarea moral. Este imperativo moral no agota la tarea de perseguir y vencer a los terroristas, pero sin él se pierde la perspectiva de los que significa esa lucha”. “El terrorismo vive para sí mismo; la violencia sólo quiere perdurar y detrás de ella no hay ninguna causa legítima ni comprensible”, ha subrayado. 

“Para derrotar al terrorismo hace falta un Estado que haga valer el monopolio legítimo de la violencia legal que ostenta. Y que lo haga valer con la fuerza de la ley”, ha aseverado el expresidente del Gobierno. A su juicio, “al terrorismo hay que combatirlo con fuerza e inteligencia. La inteligencia no es caer en la astucia de los terroristas, ni retribuirles porque dejen de matar. El Estado puede ser generoso con los que abandonan las armas y se arrepienten, pero esa generosidad no puede ejercerse a costa de los derechos de las víctimas, a su reparación moral y material, ni tampoco puede hacerse a costa de pervertir la ley”, ha afirmado.

Aznar, que también se ha referido al terrorismo yihadista, ha mantenido que “los terroristas nos odian por lo que somos, no por lo que hacemos. Por eso matan indiscriminadamente. La excusa que dan es secundaria”. Y ha manifestado que, si bien “América Latina no está a salvo”, “sin duda es Europa la que se encuentra en el centro de la amenaza”.

“Las debilidades de Europa son internas y tienen que ver con el fracaso relativo de los modelos de integración cultural y cívica de la población musulmana y de la insuficiencia de los esfuerzos para prevenir la radicalización”, ha apuntado. Frente a ello, ha asegurado Aznar, “el terrorismo yihadista exige, más que ninguna otra versión que hemos padecido, de la cooperación internacional más estrecha y del fortalecimiento de los valores que hacen nuestras  sociedades libres”.

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